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Un plan de evaluación para la primaria
Antecedentes del proyecto
Un docente de escuela primaria está iniciando una unidad sobre los bosques lluviosos. Como parte del estudio de los ecosistemas en el tercer grado, los estudiantes esperan conocer ejemplos de diversas formas de vida en diferentes ambientes. Para abarcar este contenido del programa oficial de estudios, el docente diseña un proyecto, manteniendo en mente los aspectos evaluativos desde un principio. Haciendo uso de libros y recursos en línea, los estudiantes investigan un animal en particular del bosque lluvioso. Reúnen información que explica la posición del animal en la cadena alimenticia, sus adaptaciones para la supervivencia, su ubicación en los estratos del bosque lluvioso y cualquier otro hecho interesante. Crean marionetas del animal, y un diálogo que incluye la información que investigaron. Los estudiantes hacen una presentación de marionetas para compartir lo que han aprendido. Luego de la presentación, sus marionetas se exponen en un cartel para anuncios en el aula, describiendo un ecosistema de bosque lluvioso.
Plan de evaluación
Para empezar, el docente y los estudiantes generan una matriz de valoración para describir en forma general, los requerimientos y las expectativas del proyecto. El docente explica los requerimientos del proyecto y luego hace preguntas que estimulen a los estudiantes, tales como: ¿A qué debe parecerse un proyecto que se ajuste a las expectativas?; ¿Cómo evidenciará el proyecto lo que sabes? Estas preguntas llevan a los estudiantes a pensar en torno a las expectativas y a los resultados. Una vez esbozada la descripción de un proyecto que se ajusta a las expectativas, tanto estudiantes como el docente cambian de tónica para describir proyectos que estarían por debajo y por encima de las expectativas. El docente compila las respuestas y se entrega una copia de la matriz de valoración a cada estudiante, a la cual podrán referirse a todo lo largo del proyecto. El docente refuerza las expectativas al crear modelos de trabajo ejemplificantes, a partir de los ejemplos del estudiante. En este momento los estudiantes tienen la oportunidad de formular preguntas, y el docente de verificar la comprensión antes que inicien el trabajo.
Con la matriz de valoración en su lugar, se les advierte a los estudiantes de las expectativas y objetivos y se les asigna responsabilidad por la calidad del trabajo que decidieron hacer. A medida que trabajan en las tareas para completar el proyecto, son guiados mediante sus matrices de valoración. Esta herramienta le asegura al docente que los estudiantes tienen presente lo que deben hacer. Al mismo tiempo, el docente está preocupado por que los estudiantes tienen que completar muchas tareas, y pueden requerir de ayuda para priorizar y administrar su tiempo. Para contribuir en este desafío, el docente hace que los estudiantes organicen su tiempo con listas de comprobación y cronogramas, y los mantiene responsables reuniéndose con unos cuantos estudiantes a diario, en breves conferencias para revisión. Además, al final de cada día -a medida que cumplen con el espacio destinado al proyecto- los estudiantes llenan una corta autoevaluación, que les insta a reflexionar sobre su trabajo diario. Esta herramienta no solo mantiene a los estudiantes bajo control, sino que también reconoce su esfuerzo diario.
Al incluir puntos de comprobación a todo lo largo de la unidad, el docente puede tomar decisiones fundamentadas. En puntos fundamentales, se puede evaluar el aprendizaje de los objetivos pretendidos y la compenetración de los estudiantes en el pensamiento de orden superior. Si el docente percibe que estos procesos no estén teniendo lugar, entonces existe la oportunidad de redirigir estos aspectos en momentos más cruciales.
Cuando las tareas de desempeño finalizan, los estudiantes tienen la oportunidad de compartir lo que han aprendido. La unidad culmina con un examen, cubriendo objetivos y áreas específicas del aprendizaje. Luego se evalúa el producto final de los estudiantes, empleando para ello la matriz de valoración creada por la clase. El progreso se ha evaluado en el camino con cronogramas, listas de comprobación y notas anecdóticas, a partir de las conferencias. Al emplear esta estructura de evaluación “sobre la marcha”, tanto el docente como el estudiante pueden sentirse confiados de haber alcanzado sus objetivos.
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