Diseño de proyectos efectivos : Unidades Basadas en Proyectos Centradas en los Estudiantes
Teacher and Peer Feedback
Realimentación del docente y compañeros
Proporcione realimentación a los estudiantes
La realimentación mejora el trabajo del estudiante, al resaltar el progreso en lugar de la deficiencia. Con la realimentación del progreso, se le brinda al estudiante la oportunidad de efectuar revisiones con el docente, así como múltiples ocasiones para formular preguntas. Durante la realimentación del progreso, los estudiantes responden a las siguientes preguntas:
  • ¿Voy en la dirección correcta?
  • ¿Qué mejoras puedo hacer?
  • ¿Qué estoy haciendo bien?
  • ¿Cuál es mi desempeño general?
Con la realimentación del progreso, un estudiante será capaz de automonitorearse satisfactoriamente, así como de tener mayores aspiraciones para futuros trabajos, una mayor autosuficiencia y un mejor desempeño general. Al tomarse el tiempo para sentarse con un estudiante y ofrecerle una crítica constructiva, la ayuda necesaria, sugerencias y una realimentación positiva, los docentes pueden impactar de manera positiva el aprendizaje del estudiante. En su libro Estrategias de aula que sí funcionan: estrategias fundamentadas en lo investigado para aumentar el rendimiento de los estudiantes, Marzano, Pickering y Pollock (2001) citan el suministro de realimentación como una de las nueve estrategias efectivas en el aula. La realimentación efectiva debe:
  • Ser de naturaleza correctiva. La realimentación debe proveer a los estudiantes una explicación de qué están haciendo correctamente y qué están haciendo de manera incorrecta.
  • Ser oportuna. Se requiere la realimentación inmediata, de manera que sea lo más efectiva posible.
  • Ser específica a un criterio. La realimentación debe referirse a un nivel de destreza o conocimiento específico, y no a las reglas.
  • Permitirles a los estudiantes proveer su propia realimentación. Los estudiantes deben estar en capacidad de monitorear su propio progreso de manera efectiva, por medio de la autoevaluación basada en la realimentación suministrada por el docente.

La realimentación puede efectuarse de manera formal o informal. Con la informal, los docentes pueden presentarse inesperadamente en los pupitres de los estudiantes y comentarles respecto a sus trabajos. Con este tipo de realimentación, los estudiantes reciben sugerencias inmediatas y pueden realizar cambios igualmente inmediatos. Por otro lado, con la realimentación formal, los estudiantes asisten a una reunión con el docente, en la cual este verifica el avance hacia las metas, discute el progreso y trabaja con ellos en la fijación de nuevas metas. Las reuniones ayudan a desarrollar independencia y protegen a los estudiantes del temor al fracaso. Cuando a los estudiantes se les suministra realimentación de manera continua, pueden aprender de sus errores, implementar los cambios necesarios y alcanzar niveles más altos. Según afirma Marzano, la mejor realimentación parece involucrar una explicación en cuanto a qué es acertado y qué está equivocado, en relación con las respuestas de los estudiantes. Además, solicitarles a los estudiantes que continúen trabajando en una tarea hasta que salgan airosos, parece mejorar el rendimiento (p.96)

Aprenda acerca de la realimentación de los compañeros
Los estudiantes valoran las ideas y las opiniones mutuamente otorgadas. En la mayoría de los casos, disfrutan trabajar el uno con el otro. Si se les brinda la oportunidad, pueden dar a un compañero y recibir de él ideas valiosas e importantes. Cuando se organizan correctamente, las reuniones estructuradas de compañero a compañero otorgan a los estudiantes el espacio para recibir sugerencias, ideas y felicitaciones sobre sus trabajos. En las reuniones productivas, los estudiantes están conscientes de qué buscar y tienen las pautas concretas por seguir conforme trabajan con sus compañeros. Las guías de evaluación o las listas de comprobación (listas de cotejo) pueden ser herramientas prácticas para mantener a los estudiantes ocupados en la tarea, así como para recordarles ofrecer realimentación positiva, sugerencias e ideas. Con la práctica y el modelado, los docentes pueden implementar esta estrategia en el aula, en cualquier momento, para una variedad de propósitos.  

Haga que suceda en su clase
La realimentación de los docentes y los estudiantes puede tener lugar en cualquier nivel escolar y en cualquier área temática. Incluir la realimentación formal e informal en el aula, es una estrategia efectiva y meritoria. Aprenda formas de implementar esta estrategia en el aula.   

Realimentación informal del docente >
Las comprobaciones y las revisiones se utilizan para ver cómo están progresando los estudiantes, para contestar preguntas o para ayudar con ideas.

Realimentación formal del docente >
Con el empleo de reuniones, los docentes pueden proporcionar sugerencias y comentarios, junto a la fijación individualizada de metas.

Realimentación de los compañeros >
Al realizar reuniones estructuradas entre los compañeros, los estudiantes pueden dar y recibir realimentación sobre sus trabajos en curso. 




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