Ver como documento PDF | Ver como documento Word*
Hábitos de la mente
Responder con admiración y asombro
Los buenos pensadores disfrutan los misterios que observan alrededor de ellos en el mundo. Buscan problemas para resolver y les gusta formar acertijos. Encuentran algo maravilloso e impresionante en los acontecimientos cotidianos, así como en los eventos de una vez en la vida.
Asumir riesgos con responsabilidad
Los pensadores tienen un impulso casi incontrolable de desplazarse fuera de su zona de confort. Quienes asumen riesgos responsablemente, utilizan sus experiencias y conocimientos para determinar cuándo una línea de acción vale la pena el riesgo. Aceptan con ansias nuevas responsabilidades, y aprenden con entusiasmo nuevos juegos y destrezas.
Encontrar el humor
Los pensadores creativos tienen lo que Costa denomina un caprichoso marco mental. Se percatan de lo absurdo e irónico del mundo en torno a ellos, y frecuentemente tienen una perspectiva única de la situaciones cotidianas. También, les complace jugar con el lenguaje y crear analogías y metáforas originales. No se toman muy en serio a ellos mismos, y se divierten en el trabajo.
Pensar de manera interdependiente
En el siglo XXI, los problemas se han vuelto tan complejos, que nadie puede resolverlos solo. Como explican Costa y Kallick (2000a), nadie tiene acceso a toda la información requerida para tomar decisiones críticas; nadie puede considerar tantas alternativas como varias personas (p. 11). Para trabajar exitosamente con otros, se requiere que los estudiantes sean competentes al ofrecer realimentación, con críticas tanto elogiosas como constructivas. Esto también demanda que seleccionen y acepten realimentación de sus propias contribuciones a los esfuerzos del grupo.
Aprender continuamente
La motivación intrínseca para ser un mejor pensador y una mejor persona, es la clave para el aprendizaje permanente. Las personas con este hábito de la mente, siempre están emprendiendo nuevos proyectos y adquiriendo nuevas destrezas. Aunque pueden sentir seguridad en sus puntos de vista respecto a un tema, nunca están tan seguros como para no entender información nueva y cambiar de parecer. Perciben los problemas como posibilidades de aprender y continuar practicando, a lo largo de sus vidas, todos los hábitos de la mente.
Enseñar hábitos de la mente significa abarcar más allá del tema del día, así como abordar cualquier actividad como un paso hacia el aprendizaje independiente y permanente. Si bien los estudiantes pueden ser persuadidos de completar sus actividades, por medio de castigos y recompensas extrínsecas, estos tipos de motivadores disminuyen la motivación auténtica en el aprendizaje de tareas, y pueden extinguir el deseo de continuar el aprendizaje fuera del salón de clases. Al modelar las actitudes y los valores que apoyan el pensamiento crítico y creativo, y crear una cultura de aula que valora el amor al aprendizaje, los estudiantes no estarán limitados a lo que pueden aprender en la escuela. Pueden encontrar, en cualquier experiencia, una oportunidad de aprendizaje.
Referencias
Costa, A. L. (2000a). Components of a well-developed thinking skills program. Seattle, WA: New Horizons. www.newhorizons.org/strategies/thinking/costa2.htm*
Costa, A. L. (2000b). Habits of mind. In A. L. Costa, (Ed.), Developing minds: A resource book for teaching thinking, (pp. 80-83). Alexandria, VA: ASCD.
Costa, A. L.. & Kallick, B. (2000a). Describing 16 habits of mind. Alexandria, VA: ASCD.
Costa. A. L. & Kallick, B. (2000-2001b).Habits of mind. Highlands Ranch, CO: Search Models Unlimited. http://www.habits-of-mind.net/*
Wegerif, R. (2002). Literature review in thinking skills, technology, and learning. Bristol, England: NESTA. www.nestafuturelab.org/research/reviews/ts01.htm*
< Atrás | Página 3 de 3
< Volver a Valores y actitudes