< Volver a Valores y actitudes
Diseño de proyectos efectivos: valores y actitudes
Enseñar valores y actitudes

Ver como documento PDF | Ver como documento Word*

Valores y actitudes en el aula
Aunque pocos docentes estarían en desacuerdo con la premisa de que existen características particulares y rasgos de personalidad más propensos a producir buen pensamiento que otros, enseñar estas actitudes es aun un reto mayor que enseñar las destrezas en las cuales se sustentan. No obstante, con algunas acciones, los docentes pueden ayudar a los estudiantes a adquirir las actitudes y los valores que los convertirán en buenos pensadores. Entre ellas se encuentran las siguientes:

  • Modelar actitudes tales como la curiosidad y la imparcialidad en una variedad de contextos y áreas temáticas.
  • Recompensar la no solicitada demostración de la actitud; indicar las características del buen pensar; comentar al resto de clase cuando los estudiantes emplean el humor para seguir trabajando en un proyecto difícil.
  • Crear una cultura escolar y de clase, en la cual se valore el buen pensar, así como las actitudes y las opiniones que lo favorecen.

Tishman y Perkins (1992) describen un método de aprendizaje explícito en disposiciones para el pensamiento:

  • Proveer ejemplos de la disposición en una variedad de contextos
  • Designar interacciones estudiante-estudiante y estudiante-docente, que requieran el desarrollo de la disposición
  • Enseñar directamente la disposición, suministrando las pistas apropiadas, tales como: ¿Estoy siendo imparcial o parcial? o ¿Aquí debo asumir el riesgo?

Sabemos que los estudiantes pueden aprender cuando los evalúan. Pero, ¿cómo puede evaluarse una actitud o una creencia? A primera vista, evaluar la flexibilidad de pensamiento de un estudiante, la empatía, o el deseo de andar buscando buenas razones, parece una tarea imposible. Sin embargo, la mayoría de los docentes no tiene problemas al evaluar otros tipos de actitudes, tales como el respeto por la autoridad o la honestidad. No hay motivo por el cual no podamos añadir algunas o todas estas actitudes y creencias para el pensamiento, a aquellas que normalmente evaluamos, ya sea a través de la observación o por otros métodos.

Los estudiantes pueden usar portafolios o cuadernos para registrar sus hábitos de la mente, con el fin de demostrar que están siendo conscientes. Por supuesto, usted no puede dar a los estudiantes una baja calificación en curiosidad, pero puede comentar que esa actitud no es evidente. Este tipo de comentarios refleja el valor que usted asigna a esas actitudes tan importantes para el buen pensar.

Página 1 de 2 | Siguiente >

< Volver a Valores y actitudes


Contáctenos ›


Términos de uso, *Marcas comerciales y Privacidad ©Intel Corporation